Tres crías de quebrantahuesos han nacido con éxito en libertad en los Picos de Europa, en lo que ya se considera un avance clave para consolidar la población cantábrica de esta especie, aún catalogada en peligro de extinción en la península ibérica.
Los nacimientos se han producido en tres nidos distintos —dos en Cantabria y uno en Asturias— y han sido confirmados por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) y la Guardería Medioambiental. Es la primera vez que se logran tres nacimientos exitosos en una misma temporada desde que se inició el programa de reintroducción.
Actualmente, hay cinco parejas reproductoras en el Parque Nacional, de las cuales tres han culminado con éxito la incubación. La edad media de los padres es de solo 4,3 años, muy por debajo de los 9-11 años habituales en los Pirineos, lo que refuerza la esperanza de consolidar una población joven y dinámica.
Los territorios elegidos por estas aves coinciden con zonas donde se impulsa la ganadería extensiva de ovino, gracias a iniciativas como la marca Pro-Biodiversidad, que ya agrupa a 21 ganaderos y más de 5.000 ovejas. Esta simbiosis refuerza el vínculo entre biodiversidad y actividad rural sostenible.
Si todo va bien, los nuevos ejemplares podrán iniciar su vuelo a partir de mediados de junio, sumándose a los 37 quebrantahuesos que ya habitan los Picos gracias al programa LIFE, apoyado por instituciones como los gobiernos de Asturias, Cantabria, Aragón, Castilla y León, el OAPN y Endesa.
Además, recientemente fue rescatado en Cabrales el quebrantahuesos Ceferino, de tres años, gracias al aviso de una vecina. El ave, diagnosticada con una lesión cardíaca, se encuentra en proceso de recuperación.