La Consejería de Salud ha presentado hoy el Programa de atención integral a la endometriosis en el Principado de Asturias, con el que se unifican los criterios de actuación para optimizar la asistencia en todas las áreas sanitarias y ofrecer una respuesta más ágil y eficaz a las mujeres afectadas por esta patología.
Se trata de un programa transversal y multidisciplinar en cuya elaboración han participado profesionales de diversas especialidades y representantes de pacientes, con el fin de abordar esta enfermedad, compleja y a menudo infradiagnosticada.
El documento se sustenta en los siguientes pilares:
Con esta iniciativa, el Principado reafirma su compromiso con la salud de las mujeres, para ofrecer una atención integral, equitativa y de calidad a aquellas que padecen endometriosis. El programa puede consultarse en el siguiente enlace: https://acortar.link/nfSE3Z
Características de la patología
La endometriosis es una enfermedad crónica y dolorosa provocada por el crecimiento, fuera del útero, de un tejido similar al del endometrio. Esta patología tiene efectos adversos en el bienestar físico y emocional de las mujeres, así como en su productividad y calidad de vida, al tiempo que representa una carga económica y social considerable. Además, puede ser incapacitante y progresiva y está estrechamente relacionada con la infertilidad femenina. Su diagnóstico puede retrasarse debido a la variabilidad de sus síntomas, que se superponen con los de otras enfermedades.
Se estima que tiene una prevalencia del 10% de mujeres en edad reproductiva y de hasta el 40% en aquellas con historial de esterilidad. En Asturias, hay 3.571 mujeres con episodio activo de endometriosis en su historia clínica de primaria. De ellas, 714 fueron diagnosticadas en los últimos tres años y 274, en 2024.
Cada año, se realizan en el Principado cerca de 80 intervenciones quirúrgicas, principalmente en las áreas con cabecera en Avilés, Oviedo, Gijón y Mieres. Esta opción terapéutica solo está aconsejada en determinados estadios de la enfermedad, normalmente en los casos más complejos o resistentes al tratamiento.
El retraso del diagnóstico puede alcanzar los diez años a partir de los primeros síntomas, uno de los cuales suele ser el dolor durante la menstruación en los primeros años de edad fértil.