El Festival Corto Gijón acoge la proyección de MARIEM, el emotivo cortometraje documental dirigido por Javier Corcuera, cofundador del FiSahara, que rinde homenaje a la mítica cantante saharaui Mariem Hassan. La cinta se proyectará el lunes 31 de marzo a las 18:30 horas en la Escuela de Comercio, dentro de la Sección Documental del certamen.
Tras su paso por el Festival de Cine de Málaga, MARIEM llega a Gijón en un momento de especial relevancia para el conflicto del Sáhara Occidental, coincidiendo con la reciente aprobación de la proposición de ley para conceder la nacionalidad española por carta de naturaleza a lxs saharauis nacidxs antes de 1976.
El cortometraje combina imagen real y animación para narrar los últimos días de la artista, símbolo del pueblo saharaui y embajadora cultural de su causa en todo el mundo. Retirada al desierto que la vio crecer, Mariem Hassan compuso su última canción, La Despedida, y dejó registrado un testimonio final que ahora ve la luz en pantalla.
“Grabar sus últimos meses fue un viaje profundamente humano”, recuerda Corcuera. “Compartimos con ella unos días en el desierto cuando decidió regresar a su tierra para despedirse. Su voz y su historia han dejado una huella imborrable en todos los que formamos parte de este proyecto”.
El documental, con la participación de FiSahara, refleja el compromiso del director con la memoria, los derechos humanos y la música como vehículo de identidad. Su directora, María Carrión, subraya que “Mariem, en sus canciones, se dirigía a nuestro pueblo y a nuestros gobernantes: a los primeros, con gratitud por su solidaridad, y a los segundos, reprochándoles su traición”.
Una trayectoria marcada por el compromiso
Corcuera, conocido por su mirada sensible y comprometida, ha dirigido títulos como La espalda del mundo, Invierno en Bagdad, Sigo siendo o No somos nada, que han sido reconocidos en festivales internacionales y abordan realidades invisibilizadas desde la memoria, la resistencia y la música.
La proyección de MARIEM supone no solo un homenaje a la figura de Mariem Hassan, sino también un recordatorio del poder del arte para preservar la memoria y mantener viva la lucha por la justicia.